Wednesday, 14 September 2011

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Descubrí a Camino Roque antes de que sucediera todo lo importante. Creo que fue gracias a Aina. Siempre pensé que me encantaría tener algo suyo en mi salón. Un día ella dibujó esta chica de espaldas. Escribió en su blog: "por ahora, pocas palabras. ¿para qué más? no quiero liarme la vida." Aquel día yo llevaba mi falda roja y el pelo suelto. Aquella noche Petitplat me describió de espaldas a la realidad. Aquella mañana Daniel me increpaba: "Pero María, pará, pará, dejá de pensar pelotudeces." Más tarde ese e-mail. La confirmación de que podía comprarlo. Su humildad tan exquisita. Tan encantadora.



Hoy me llegó. Justo cuando Petitplat cogió la mañana libre para luchar contra la tiranía del miércoles eterno, a mi lado, con una cerveza y un aquarius. Después, al llegar a casa, he pasado largo rato mirándolo. Me transmite algo que me descoloca por dentro. Que me mueve. Que me mueve. Algo así como la vida.

(Gracias por plasmar tu realidad de esta forma tan bonita.)

M.

5 comments:

  1. toma! a mí también me encantó! qué bien, qué bien y qué guapas las dos!

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  2. ...Guapa tú :) Por cierto, tú y yo tenemos algo pendiente con una cámara de por medio... ;)

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  3. El cuadro me parece una maravilla. No me extraña que te encante.
    Moriría por que alguien pintara una mujer que tuviera mi alma dentro.

    Disfrutalo mucho.

    Camino Roque, Aina y tú, M, tres artistas. Tres mujeres de luna y de sol. Brillando de día y de noche.

    Saludos sinceros

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  4. no sé qué decir...
    que me has tatuado una sonrisa dentro, ahí donde más lo necesito.

    muchísimas gracias por comprender mi expresión

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  5. Y tú, Menuda, que eres imprescindible aquí. Gracias a ti, Camino :)

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