Monday, 19 September 2011

21

Decidí llamarlo instinto de perpetuar la especie, para poder besarte indiscriminadamente sin que ello conllevara un desafío.

Decidí que el aumento del output (información sobre tu comida favorita, el nombre de tu familia y el sabor de tu sexo) no generaría cambios algunos en el input (cantidad de energía que gasto decidiendo si llamarte o no.)

Decidí que hablar de tu belleza es una definición técnica, que no tiene (de ningún modo) que ver con la mecánica de fluídos que me sacuden cuando te miro.

Que no hay prueba alguna que demuestre mis desvelos.
Que no hay verificación posible de mi temor.
Que no hay ciencia en el mundo para justificar este ilógico incremento de endorfinas.

Que se nos está yendo de las manos.

Y qué.

M.

3 comments:

  1. Y nada: vivirlo, sentirlo y disfrutarlo.

    Apurando cada segundo como si fuera el último del universo.

    Cada vez me gusta más leerte, M.

    Saludos, R

    ReplyDelete
  2. Tomar buenas decisiones.
    Nada importa.

    ReplyDelete