Sunday, 4 March 2012

Tierra de Kikuyus.


Atender un parto en tierra de Kikuyus.

Asistir con pánico a la vida. Mancharme las Converse de placenta. Pensar que no tiene nada de romántico eso de nacer. Que consiste en romper un vientre. Que consiste en regar la tierra de vitalidad. Que me provoca pensar que no vuelvo a follar en la vida, no vaya a ser que me vuelva tierra, no vaya a ser que algún día dé frutos, no vaya a ser que mi sangre nutra otra vida.

Atender una muerte en tierra de Kikuyus.

Sentir la náusea. Sentirse enferma. Respirar por la boca para evitar la arcada. El olor que se impregna. Mancharme las Converse de saliva pegajosa. Que no tiene nada de romántico eso de morir. Que consiste en ahogarse. Que consiste en no poder contener la mierda que resbala por los muslos. Que me provoca pensar que me follo a cualquiera, no vaya a ser que me vuelva tierra seca, no vaya a ser que mi vientre marchite, no vaya a ser que mi sangre se espese.

M.

2 comments:

  1. Daría mi vida por estar ahí.

    Llorar de alegría o pena, según el caso, y luego mirar el cielo, y la tierra de Kikuyus y sentir formar parte de un todo, como solo he sentido en Kenya...

    R

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  2. Pues chica, si tienes ese dilema entre no volver a follar en tu vida y follarte a cualquiera, hazte una paja y quédate tan a gusto.

    El sonido peculiar de la respiración poco antes de morirse se parece algo a una "olla hirviendo" (a fuego lento). Algo de eso es la muerte: alimento de la vida

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