Monday, 21 May 2012


Lo que tapa la prueba diagnóstica del HIV
es el sexo podrido de un hombre joven.
Mira qué tremendo lo que me llega por e-mail,
tan tremendo que hasta huele.
Qué fácil es tener piedad
de tanta carne infestada.
Qué fácil es manosear la herida,
mostrar la llaga.
Qué terrible sufrir la putrefacción de la carne,
temblando por fibra óptica.

Rozo la infección con los dedos,
qué aspera,
qué dolorosa.
Tengo la infección en mis manos,
y las bacterias no me atacan.

Qué mierda, ¿no?
Qué asco.


4 comments:

  1. ¿Qué mierda, qué asco?
    Qué duro.

    B.

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    1. Tengo Primperán de sobra. Lo compartiré contigo.

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    2. This comment has been removed by the author.

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  2. Let's share the needle, instead... :)

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