Tuesday, 17 July 2012

La comida, el hambre, el animal doméstico, el amor.

Los animalitos desmigajados
esperando la reverencia del hambre.
No hay nada más majestuoso que un hambriento
reflejado en los ojos de un cachorro.
No hay piedad.
La pena pertenece a los ricos
que abrazan a sus perros.
En España abrazo a mi perra,
que duerme junto al radiador
y come pienso enriquecido.
En Kenia ejecuto pobres criaturas,
que tiemblan ante mis manos destructivas
para enriquecer las carnes miserables
de esta gente condenada, insalvable.

Los animalitos desmigajados
de temblor intenso y mirada triste
no me conmueven ya
no me producen más
que una contracción fuerte en el estómago.

Como el amor,
pero sin mentiras.
Como el amor,
pero sin estúpidos desmayos,
sin absurdos desgarros.



1 comment:

  1. Quizás no seas tan dura como quieres aparentar.
    Pese a todo (incluso pese a ti), el mundo se salva gracias a personas como tú.
    Mi adicción a tu página sigue, estoy quitándome porque no es buena para mi salud psíquica, pero a veces recaigo. Temo convertirme en crónico.

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