Tuesday, 25 September 2012

ADN


Para Julia,
que sabe querer de esa manera
que el mundo ha olvidado.


El cambio fue simple
dejé de plantearme si amor
o neurotransmisores.

Dosifiqué casualidades
y habité en lo químico y metabólico
del encuentro.

Que al fin y al cabo no es más
que el tiempo que queda entre
un regreso y la nueva partida.
Que al fin y al cabo no es más
que una consecuencia somática
del miedo a extrañarse.

Aprender a irse.
Aprender que no cabe lo romántico
o lo evocador en tus caricias.
Porque son ciencia.
Porque son trampa.

Apender a reconocerme a mí misma
como una suerte de fosfato y azúcar,
que peca por adicción,
que sobrevive por defecto,
que sangra lo caduco,
y que se posterga en lo estéril.

Qué bella es la pérdida de fe en lo inexplicable.
Qué confortable la ciencia.
Basta, Dios, ya no me miras.
Ya no me juzgas.
Ya no.
No.

4 comments:

  1. El final ha sido tan bello como desgarrador.
    Siempre bello, ya lo creo... A pesar de.
    Un beso.


    B(onnie).

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  2. edmundo de ory decía que la física nuclear no le servía para comprender porqué lloraba por amor, pero ¿quién quiere comprenderlo si el precio es tener que llorar?

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