Monday, 25 March 2013

Capsaicin/ Capsaicina


There are no more heroes, so living on the edge becomes a kind of feeling pathological. Addiction to noradrenaline and dopamine when we gut ourselves, when we fuck and it hurts, when enriching life is destroying oneself a little.

Then comes the rest. The placid European life. The chemical down. Withdrawal. The not knowing how to sleep without the fear of a shot to the head. To not know how to drive without fear of getting a flat in a world of attacks.

Capsaicin is a substance that stimulates nociceptive (pain) receptors. It is found in hot peppers, so the spicy flavor is not flavor, it's pain.

We need pain to distinguish its absence. And we anchor ourselves in the corrosive. As if by choosing damage consciously we were positioning ourselves beyond silly expressions, tears of anguish, snot-filled tissues, etc, etc.

It is already spring. Here I can only die or get fat. Someone in the Kenyan Ministry of Immigration has removed me from the blacklist. I am catching a plane again. If I die may it be suddenly, like an insect. I do not want a slow and dignified death. I've never been so courageous.


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Ya no quedan héroes, así que vivir al límite se vuelve una suerte de sentir patológico. Adicción a la noradrenalina y a la dopamina cuando nos destripamos, cuando follamos y duele, cuando enriquecer la vida es destruirse un poquito.

Después viene el descanso. La vida plácida europea. El bajón químico. El síndrome de abstinencia. El no saber dormir sin el miedo al tiro en la cabeza. A no saber conducir sin el miedo a reventarse en un mundo de ataques.

La capsaicina es una sustancia que estimula los receptores nociceptivos (del dolor). Se encuentra en las guindillas; por lo que el sabor picante no es sabor, es dolor.

Necesitamos el dolor para distinguir su ausencia. Y nos anclamos en lo corrosivo. Como si al elegir el daño de forma consciente estuviéramos posicionándonos más allá de la cara de bobos, las lágrimas de angustia, los cleenex llenos de mocos, etc, etc.

Ya es primavera. Aquí ya sólo me queda morir o engordar. Alguien en el Ministerio de Inmigración de Kenia me ha borrado de la lista negra. Vuelvo a coger un avión. Si muero que sea de golpe, como un insecto. No quiero una muerte digna y lenta. Nunca he sido tan valiente.

3 comments:

  1. Me asustas.
    Siento miedo x ti. Coges un avión como quien se lanza por una pendiente casi vertical a tumba abierta.

    O eso parece.

    Solo queda confiar en que despliegues tus alas (esas q tienes y q te pesan a veces) en el momento adecuado. Elegantemente elevarte de nuevo. Hacia la luz del Sol. Hasta cuando el azul se vuelve negro, y el cielo ya no es cielo, es espacio.

    Nuevos retos esperan. Nuevos lugares. Nuevas caras. Y la misma muerte y la misma vida.

    Kenya ya se impacienta. Su tierra roja y el verde de las acacias, el azul insultante de ese techo, donde al amanecer se desatan incendios y al anochecer se encienden las estrellas. África te está esperando. Como siempre. Su sortilegio antiguo está actuando.

    O nunca dejó de hacerlo.

    Europa permanecerá con esa indiferencia impostada. O eso te parecerá. Pero es pura impostura, no te olvides. Aparcas tanto aquí!! Los ojos de tus LilBro…ese MDR canalla…la insumisión al orden rutinario…una calle de Toledo…todos tus amigos…

    Ememzungu rides again.

    Good luck.

    Nakupenda.

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  2. Eres valiente sólo por el hecho de hacer ese viaje. Arriesgándote a morir, sea del modo que sea. ¿Qué importa si es lentamente o de golpe? El final es el mismo.
    Y el miedo, también.



    B.

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  3. M, escribes como una diosa. Esta entrada es brutal. África te ha dado tu voz, la tuya, tu escritura. Eres bella y buena y valiente. No te mueras.

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