Friday, 19 April 2013

Pieces of my days/ Fragmentos de mis días.



 "-Would you recite a poem of yours?- he asked me.

-I think I will watch football- I replied.
-First tell me something- he begged with the eyes of a wet hamster.

-One day- I began- a very fat a patient came to the health center. They had slashed his stomach with a machete. His fat was spilling out. It smelled of fat. I stained my hands with that fat, I stained my underwear with his blood. He died. And I never again ate meat.
-That's disgusting- he said.
-Disgust is more powerful than love- I smiled-. The disgust still remains in me. Intact. Like the first day. I can still remember the smell on my palate. I'm going to watch football.

I gave him my hand and climbed the stairs."

*******


"At night I met with Salim at Martinis. He prepared me an omelet with sukuma, cooked with fat, which plummeted into my stomach. He sat at the table while I ate dinner and started to write more poems. He read me a verse: They call me nigger because I'm black and my feet are full of chiggers.I was shocked. I grinned openly.
-Boy- I told him in Spanish- there wasn't much chance of you and me fucking, but if there were you just blew it.
-I don't understand what you said- he replied in Swahili- but it sounded very sweet.
I smiled widely.
The other diners, tired, watched the news and had tea and ugali. Some talked. Others dozed. The room smelled of sweat and man."  
 *****


"I left the Health Center smelling like diseased flesh. The odor of vomit and feces always permeate my hair. I got in the car and decided to go shopping in Kitengela, the closest city. I filled the cart with Coca-Cola, milk, and gum. Everything necessary to live. Waldo was walking beside me, talking about random things, until in the cookie aisle he turned and told me:
-The girls that use a strap-on to fuck their boyfriends in the ass are pegging.
I stayed looking very intently at a some cookies that looked very much like those from “Fontaneda”:
-And?- I asked.
-Oh, nothing- he replied- I thought that you wanted to know how to say it in English.
I drove home. It was late afternoon. I rolled down the windows. I was listening to Pink Floyd. You could hear the frogs and crickets. The breeze carried aromas of fruit and urine at the same time."

*****


"Sex always makes me hungry, so I prepared tea and nibbled a piece of sugar cane as I scanned some practices and customs of the contraceptive methods of the patients in Athi River area: The sponge method: A method that is not harmful, and sometimes it works. To prepare it you need: vinegar, lemon, or salt and a sponge (natural or artificial), but if you do not have a sponge, try a piece of cotton. Mix two tablespoons of vinegar with a tablespoon of clean water. Or a spoonful of lemon juice with clean water. Or a spoonful of salt with four tablespoons of clean water. Soak the sponge in one of these preparations. Place the sponge in your vagina an hour before having sex. Leave the sponge there until six hours after having sex, then remove it. The sponge can be washed for reuse. Store it in a clean place. You can also prepare the liquid and store it in bottles to have on hand when you need it.

“Sometimes it works," I choked at that phrase. One of the things that makes me angry about Kenya is the lack of birth control. Women give birth like rabbits, and children go hungry, are dirty, neglected. But of course, they work the land from the age of four or five. They are useful. (Right now, outside my window, as I write and refresh myself taking swallows of a Coca-Cola, there are 6 children working. None of them are older than 7. They carry sacks and sacks of the sukuma that they gather.) "

------------------------------------------------------------------------

"-¿Me recitas una poesía tuya?- me pidió.
-Creo que voy a ver el fútbol- contesté.
-Antes cuéntame algo- rogó con ojos de hámster mojado.

-Un día- comencé- llegó un paciente muy gordo al centro de salud. Le habían rajado el vientre con un machete. Se le derramaba la grasa. Olía a grasa. Me manché las manos de esa grasa, me manché la ropa interior de su sangre. Murió. Y no volví a comer carne.
-Eso es asqueroso- dijo.
-El asco es más poderoso que el amor- sonreí-. El asco aún permanece en mí. Intacto. Como el primer día. Aún puedo recordar su olor en mi paladar. Voy a ver el fútbol.

Le di la mano y subí las escaleras."

******


"Por la noche me reuní con Salim en el Martinis. Me preparó una tortilla con sukuma, cocinada con grasa, que cayó a plomo en mi estómago. Se sentó en la mesa mientras yo cenaba y empezó a escribir más poesías. Me leyó un verso: “Me llaman negro porque soy negro y mis pies están llenos de hongos.” Me impactó. Sonreí abiertamente.
-Chico- le dije en español- no había muchas posibilidades de que tú y yo folláramos, pero si había alguna te la acabas de cargar.
-No entiendo qué has dicho- contestó en swahili- pero ha sonado muy dulce.
Sonreí ampliamente.
Los demás comensales, cansados, veían las noticias y tomaban té y ugali. Algunos conversaban. Otros dormitaban. La habitación olía a sudor y a hombre."

******

"Salí del Health Center oliendo a carne enferma. El olor a vómitos y a heces siempre me impregnan el pelo. Subí al coche y decidí ir a comprar a Kitengela, la ciudad más cercana. Llené el carrito de Cocacola, leche y chicles. Todo lo necesario para vivir. Waldo iba a mi lado, hablando de cosas al azar, hasta que en el pasillo de las galletas se volvió y me dijo:
-Las chicas que usan strap-on para dar por culo a sus novios hacen pegging.
Me quedé mirando muy fijamente a unas galletas parecidísimas a las “Fontaneda”:
-¿Y?- pregunté.
-Oh nada- contestó él- pensé que querrías saber cómo se dice en inglés.
Conduje hacia casa. Atardecía. Bajé las ventanillas. Escuchaba a Pink Floyd. Se escuchaban las ranas y los grillos. La brisa traía aromas a fruta y a orines al mismo tiempo"

********


"El sexo siempre me produce hambre, así que me preparé un té y mordisqueé un trozo de caña de azúcar mientras ojeaba algunos usos y costumbres sobre los métodos contraceptivos de los pacientes del área de Athi River: “ El método de la esponja: Es un método que no es nocivo y a veces funciona.  Para prepararlo necesita: vinagre, limón o sal, una esponja (artificial o natural), pero si no tiene esponja, pruebe con un trozo de algodón. Mezcle dos cucharadas de vinagre con una cucharada de agua limpia. O una cucharada de zumo de limón con agua limpia. O una cucharada de sal con cuatro cucharadas de agua limpia. Empape la esponja en uno de esos preparados.  Coloque la esponja en su vagina una hora antes de tener sexo. Deje la esponja ahí hasta seis horas después de haber tenido sexo, después sáquela. La esponja se puede lavar para reutilizarla. Guárdela en un lugar limpio. También puede preparar el líquido y guardarlo en botellas para tenerlo a mano cuando lo necesite.”

“A veces funciona”, esa frase se me atragantó. Una de las cosas que más me enfadan de Kenia es la falta de control de natalidad. Las mujeres paren como conejos, y los niños pasan hambre, están sucios, descuidados. Pero claro, trabajan en las tierras desde los cuatro o cinco añitos. Son útiles. (Ahora mismo, frente a mi ventana, mientras escribo y me refresco dando tragos a una Coca Cola, hay 6 niños trabajando. Ninguno de ellos pasa de los 7 años. Cargan sacos y sacos de la sukuma que recolectan.)"





1 comment: