Friday, 12 July 2013

Naomba maovu yakuambae

Hysteresis of Tabitha

1. Once she fell in love with a married man, Kikuyu, who she saw twice a week in a seedy nightclub called Dreams Inn, on the road to Kajiado. In the wee hours of the morning she would arrive home thinking that reality (the time not spent with him) did not exist. The door of the hotel was that imaginary line that separated life and time. Life was skin. Time was just confirming that nothing else mattered.

2. Before the disaster, in the hours before, comes a state of excitement that confuses misery with happiness. The Kikuyu lover bit Tabitha's lip and called her a bitch. Tabitha could not imagine a more beautiful declaration of love and anchored herself to that instant, making of the wound the infinite.


3. The next day she did not go to university because vomiting and fever prevented it. Malaria. It seemed her body was expelling all that love. In the rural hospital of her village they gave her the wrong dose of quinine (C20H24N2O2) which produced irreversible damage to the Nervous System.

Theory of the Catastrophe of Tabitha:

1. "Irreversible" is an inversion of behaviors that prevents the return to the original situation. She wandered around the hospital with sagging jeans, a bun half undone and the wound on her lip. From the corner of her lip saliva was dripping. There are people like that, condemned to extremes: from the beautiful to the monstrous in a millisecond.

2. She approached the relatives of other patients and asked them to loan her a mobile phone. She wanted to call her love. Ask for help. All she achieved was for a nurse to give her more medication. Sometimes she tried to get into a car to take her to that room in Dreams Inn. She's crazy, they said.


3. They tell us as children that love is infinite dimensional, but if that were so it would belong to the gods. And we are only molecules. Tabitha, we create love ourselves, and it is condemned to death, like everything human. Tuliacha vitu vingi, Tabitha.


4. The only thing left, she says, is the wound on her lip. So she bites herself hard at night, to not loose the only proof that she once loved. So that at least the damage can be a distraction from the utter desolation represented by the misfortune of life. Naomba maovu yakuambae- I think when I see her- may evil not touch you. But it is too late for that.


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Histéresis de Tabitha: 

1. Una vez se enamoró de un hombre casado, Kikuyu, al que veía dos veces a la semana en un antro de mala muerte llamado Dreams Inn, en la carretera que va a Kajiado. Llegaba a las tantas a su casa pensando que la realidad (el tiempo que no pasaba con él) no existía. La puerta del hotel era esa línea imaginaria que separaba la vida del tiempo. La vida era la piel. El tiempo era tan sólo confirmar que nada más importaba.

2. Antes de la catástrofe, en las horas anteriores, sobreviene un estado de excitación que confunde la desdicha con felicidad. El amante kikuyu mordió el labio de Tabitha y la llamó puta. Tabitha no pudo imaginar declaración de amor más bella y se ancló a ese instante haciendo de la herida el infinito. Mpenzi hanna kinyongo.

3. Al día siguiente no acudió a la universidad porque los vómitos y la fiebre se lo impedían. Malaria. Parecía que su cuerpo estaba expulsando todo ese amor. En el hospital rural de su aldea le dieron una dosis equivocada de quinina  (C20H24N2O2) que produjo daño irreversible en el Sistema Nervioso.

Teoría de la Catástrofe de Tabitha:

1. "Irreversible" supone una inversión de los comportamientos que impide que se vuelva a la situación inicial. Vagaba por el hospital con los vaqueros caídos, un moño medio deshecho y la herida en el labio. Por la comisura le resbalaba saliva. Hay personas así, condenadas a lo extremo: de lo bello a lo monstruoso en un milisegundo.

2. Se acercaba a los familiares del resto de los pacientes y les pedía que le dejaran el teléfono móvil. Quería llamar a su amor. Pedir auxilio. Lo único que conseguía era que una enfermera le diera más medicación. A veces intentaba subirse a algún coche para que la llevaran a aquella habitación del Dreams Inn. Está loca, decían.

3. Nos dicen de pequeños que el amor es dimensión infinita, pero si así fuera pertenecería a los dioses. Y nosotros sólo somos moléculas. Tabitha, el amor lo creamos nosotros, y está condenado a la muerte, como todo lo humano. Tuliacha vitu vingi, Tabitha.

4. Lo único que le queda, dice, es la herida del labio. Por eso se muerde con fuerza en la noche, para no perder la única prueba de que una vez amó. Para que al menos el daño sea distracción de la más absoluta desolación representada por el revés de la vida. Naomba maovu yakuambae- pienso cuando la veo- que el mal no te toque. Pero ya es tarde para eso.

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