Wednesday, 11 September 2013

Try everything very hard


There's no need to run so hard.

No, don't think of perfection, perfection is not even an end in evolutionary terms (to bite, to scratch, to bleed, these are), perfection is a consequence, an accident that makes us believe we're gods and try everything very hard.


They speak of heroes who's efforts produce goods. I try to imitate them, but my effort multiplies my mistakes. I fail the same but more quickly. Look, Mom, how many mistakes, I'm increasingly better at failing, look, how nice. No, don't worry, I'm bleeding but it doesn't hurt, I'm exerting myself like you said.


The Arabic surgeon carries the desert in his eyes and the Nile in his lungs. He can hardly breath. He talks about great vengeance and of justice. I shrug my shoulders and talk about the principle of reversibility, because violence bores me. The dead are boring, the dead do nothing. They just take up space in the mind, gather dust in there, sometimes they laugh and make me sneeze. I don't want more dead. Revenge is just a word.

The surgeon with the desert in his eyes speaks of equilibria as one speaks of a heaven of milk and honey. And I think there are also wrong equilibria. -That is relative- he says. But it's nonsense. Everyone knows that the relative is absolute. So is the emptiness.

Look, desert eyes, I strolled along the shore and people thought: what a happy girl. But my lashes were garlands of tears that didn't even taste good. I got carried away by the waves and they thought of youth, health and future. But I felt the sea like the great placenta of a substance-abusing mother.

We were taught to associate the sea with freedom, with courage, with cleanliness. What freedom, if waves flog more than chains, if the sea encloses territories and separates homes. What courage if it is so easy to dive and stop listening to the terrible noise of the breaking land, and to hear instead a sweet lullaby of suffocated tragedies. What cleanliness if it's a graveyard, if it's vomits of sensitive tourists and sad drunks, if it's thousands of beautiful condoms, that shine in the sun like translucent bugs. It's garbage, like everything, the sea is garbage. It's an erroneous equilibrium.

But error is also relative, and therefore absolute. More real than praying to God, than striving, and than command of the symmetric in this dump of a world.

People clean, people get frustrated, people create blessed realities, so blessed that they are false: that sex be with love or not be, girls don't poop, you snort a line and your snot isn't left full of snow. Let me get dirty; my body at the end of the day simulates a losing battle. Don't clean it, please, I want him to see

See how I fail. Look at my mistakes. Count them before maturity comes and I'm embarrassed. Look at me saturated and ugly before they force me to be beautiful.

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 No hay por qué correr tanto.

No, no pienses en lo perfecto, la perfección ni siquiera es un fin en términos evolutivos (morder, arañar, sangrar, sí lo son), la perfección es una consecuencia, un accidente que hace que nos creamos dioses y lo intentemos todo muy fuerte.

Hablan de héroes cuyos esfuerzos producen bienes. Trato de imitarles, pero mi esfuerzo multiplica mis errores. Fallo lo mismo pero más rápido. Mira mamá cuántos errores, cada vez soy mejor fallando, mira qué bien. No, no te preocupes, sangro pero no duele, me estoy esforzando como dijiste. 

El cirujano árabe lleva desierto en los ojos y el Nilo en los pulmones. Casi no puede respirar. Habla de venganzas grandiosas y de justicia. Yo me encojo de hombros y le hablo del principio de reversibilidad, porque me aburre la violencia. Los muertos son aburridos, no hacen nada los muertos. Sólo ocupan espacio en la mente, cogen polvo ahí dentro, a veces se ríen y entonces me hacen estornudar. No quiero más muertos. La venganza es sólo una palabra.

El cirujano del desierto en los ojos habla de equilibrios como quien habla de un cielo de leche y miel. Y yo pienso que también hay equilibrios erróneos. -Eso es relativo- dice. Pero es una tontería. Todo el mundo sabe que lo relativo es absoluto. También el vacío.

Mira, ojos de desierto, paseé por la orilla y pensaron: qué chica más feliz. Pero mis pestañas eran guirnaldas de lágrimas que ni siquiera sabían bien. Me dejé llevar por las olas y pensaron en juventud, salud y futuro. Pero yo sentía el mar como la gran placenta de una madre toxicómana.

Nos enseñaron a asociar mar con libertad, con coraje, con limpieza. Qué libertad, si las olas azotan más que las cadenas, si el mar acota territorios y separa hogares. Qué coraje, si es tan fácil zambullirse y dejar de escuchar el espantoso ruido del quebrar de la tierra, escuchar a cambio un dulce arrullo de tragedias sofocadas. Qué limpieza si es cementerio, si son vómitos de turistas sensibles y borrachos tristes, si son miles de condones preciosos, que brillan con el sol como si fueran bichitos translucidos. Es basura, como todo, el mar es basura. Es un equilibrio erróneo.

Pero el error es también relativo, y por lo tanto absoluto. Más real que rogar a dios, que esforzarse, y que el dominio de lo simétrico en este mundo-basurero.

La gente limpia, la gente se frustra, la gente crea benditas realidades, tan benditas que son falsas: que el sexo sea con amor o no sea, las señoritas no cagan, te metes una raya y no se te quedan los mocos llenos de nieve. Dejad que me ensucie; mi cuerpo al final del día se asemeja a una batalla perdida. No lo limpiéis, por favor, que quiero que lo vea. 

Mira como fallo. Mira mis errores. Cuéntalos antes de que venga la madurez y tenga vergüenza. Mírame saturada y fea antes de que me obliguen a ser bella.

1 comment:

  1. Me has hecho llorar.
    Tus textos arañan. Tu blog debe tener tanto ADN mío como para poder reconocer mis restos…

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