Saturday, 19 October 2013

fear



Two days ago they tried to kill us. I really thought we would not come out of there alive, out of the cursed land. You know what I thought of while protecting myself, curled up in a ball, in the car? Nothing. I did not think of anything or anyone. Once I told you I would extirpate my amygdala if I could, for a truce. I want to free myself of that shit that I have in my brain. I want to be free from fear. I want to think: I have burned myself because I have lived, what a joy to burn so much! I do not want to die a coward, I do not want to get killed while I tremble. I want a dignified death, at the very least.

Today I arrived home without anything to say. My voice has been exhausted in the battles. The words have dissolved in vomit or in rage. Night falls and the moon lights the rivers. The watchman, laying back on the grass, talk in Kikuyu. I put on a jacket and take them some supper and a pack of tobacco that warns on the side in Swahili of the tragic destiny of their lungs:  "Matumizi ya tumbaku husababisha ugonjwa wa mapafu." When I feel in danger I am kind, I want them to want to protect me, only that. I feed them so that they like me. So that they want me alive.
What shitty luck to be afraid. How disgusting to not be able to believe in the number pi. In black holes. In infinity. You know as well as I do that there will come a day when your god will rise up bored and say: enough is enough. His fatigue will be the condemnation. If life is perishable and impure, what can be expected from men, what can be expected from love, what from promises. We are plastic waste, not angles of bland eternity. I am a thorn in the throat of Africa, continent of corrupt lungs that will one day eject me.

 ---------------------------------------------------------------------------------


Hace dos días intentaron matarnos. De veras pensé que no saldríamos vivos de allá, de la tierra maldita. ¿Sabes en lo que pensé mientras me protegía, hecha un ovillo, en el coche? En nada. No pensé en nada ni en nadie.Un día te dije que me extirparía la amígdala si pudiese, para tener una tregua. Quiero librarme de esa mierda que tengo en el cerebro. Quiero ser libre de miedos. Quiero pensar: me he quemado porque he vivido ¡qué felicidad arder tanto! No quiero morir cobarde, no quiero que me maten mientras tiemblo. Quiero una muerte digna, al menos eso.

Hoy he llegado a casa sin nada que decir. La voz se me ha agotado en las batallas. Las palabras se han disuelto vómito o en rabia. Anochece y la luna alumbra el río. Los vigilantes, recostados sobre la hierba, hablan en kikuyu. Me pongo una chaqueta y les llevo algo de cena y un paquete de tabaco que advierte en swahili con pudrir sus pulmones:  "Matumizi ya tumbaku husababisha ugonjwa wa mapafu." Cuando me siento en peligro soy amable, quiero que quieran protegerme, sólo eso. Les alimento para que me quieran. Para que me quieran viva.
Qué putada tener miedo. Qué asco no poder creer en el número pi. En los agujeros negros. En el infinito. Sabes tan bien como yo que llegará un día en el que tu dios se alzará aburrido y dirá: basta ya. Su fatiga será la condena. Si la vida es caduca e impura, qué esperar de los hombres, qué esperar del amor, qué de las promesas. Somos residuos plásticos, no ángeles de eternidad insulsa. Soy una espina clavada en la garganta de África, continente de pulmones corruptos que un día me expulsará.

2 comments:

  1. no es una mierda tener miedo. el miedo también salva vidas como la valentía.
    es el miedo descontrolado lo que es una mierda, te hace caer de las alturas, igual que el valiente que lo es demasiado, siempre deja un joven cadáver.

    tu miedo es otra arma de supervivencia.
    cuídate!

    ReplyDelete
  2. Ay.
    Me he reconocido en algunos párrafos.
    Pero yo aún siento, porque no puedo pensarlo, que existe un trascender. Y no hablo de angelitos dorados y gorditos.
    Todos somos una espina en la garganta de alguien. África te ama mientras sangra. Y tú la amas también mientras sangras tú.
    La sangre es sangre. Fluye. Para bien o para mal. Sin diferencias.
    Te quiero pensar alegre, para no sufrir demasiado, recordando que soy excesivamente literal. Pero veo los niños, y sus manitas que no tocan mis juguetes. Veo ensaladas y té.
    Y me da rabia no haber tocado una de tus sonrisas; para poder tener un recuerdo táctil de que existen.
    Cuídate Eme.

    ReplyDelete