Saturday, 2 November 2013

Ghost never die

1.- My askari is named Vincent. He's a 40 year old chap. Tall and strong. We only talk in Swahili because he doesn't know English. When we talk I have to look up, and he brandishes the sharp machete, in a natural way, as if it was his best form of expression. They say in the village that a few years ago he was in Somalia and was a pirate. He likes the tobacco I bought him, Sportman brand. Today I cooked rice for him, with all my love. It was a ritual, it was a seduction: look, pirate, love my food and protect me. Protect me unto death.

2.- It is nothing season. I look to the sky waiting for the rains that will take the dust from my throat. I know that they will come soon because the jacarandas bob like clouds and snow purple flowers. They cover my hair with Spring. They cover the traffic jams with Spring. They cover the miserable drunks with Spring. I always say I live in a country where flowers bloom all year. And that is not good, because what is always there is never waited for. And what a tragedy for man to be unable to wait for even Spring.

3.- I study psychopathology while, for example, brushing my hair in the mornings. I list delusions and classify hallucinations while I finish cooking for children. Always sure. Always thinking that I'll be prepared; that's the goal: be prepared. But then the patient arrives trembling, and my memory trembles with him.

- Do you see people?- I ask.

-Yes- he replies- I see a lot of people.

-At night?

-Around the clock.

-Do you see them now?

-Yes. Yes. They are here.
I look around by default. The consulting room is precarious. Dr. Ndung'u smiles slightly. Dr. Fayez observes me with curiosity.

-They touch my heart- the patient complains.- and then it stops beating. Sometimes they even break it.

-They speak to you?- I ask.

- Them no. Others talk in my head. Always. Always. Around the clock.

-What do they say?
-That they are going to kill me.- Listen to me, Peter- I tell him- now I am here, and you are safe. You hear me? I am here, and they are not going to do anything to you.
 
He looks at me and he believes me. Fuck. He believes me so much, so deeply. And I grow brave in his confidence and promise myself that I will fight against his hallucinations. That I will devote my hours of sleep to DSM-IV TR and to CIE-10. But at night, at home, I know that the fight has been lost. And I know that I can only give him pills, and anesthetize his mind. Because ghosts never die. I hope that he knows in his terror, at least, that he matters to me. The world is full of cowards who talk of madmen and morons. But to me they are beautiful, and dignified, and brave. And I would open his mind to clean out all the bad. And I would open mine to give them a bit of my peace.

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1.- Mi askari se llama Vincent. Es un tipo de unos 40. Alto y fuerte. Sólo hablamos en swahili porque no sabe inglés. Cuando conversamos tengo que mirar hacia arriba, y él blande el machete afilado, de forma natural, como si fuera su mejor forma de expresión. Dicen en la aldea que hace unos años estuvo en Somalia y era un pirata. Le gusta el tabaco que le compro, de la marca Sportman. Hoy he cocinado arroz para él, con todo mi amor. Ha sido un ritual, ha sido una seducción: mira pirata, ama mi comida y protégeme. Protégeme hasta la muerte. 

2.- Esta es la estación de la nada. Miro al cielo esperando las lluvias que se llevarán el polvo de mi garganta. Sé que llegarán pronto porque las jacarandas se mecen como nubes y nievan flores moradas. Llenan mi pelo de primavera. Llenan los atascos de primavera. Llenan a los borrachos miserables de primavera. Siempre digo que vivo en un país donde florece todo el año. Y eso no es bueno, porque lo que siempre está no se espera. Y qué tragedia para el hombre no poder esperar ni siquiera la primavera.

3.- Estudio psicopatologías mientras, por ejemplo, cepillo mi cabello por las mañanas. Enumero los delirios y etiqueto las alucinaciones mientras termino de cocinar para los niños. Siempre segura. Siempre pensando que estaré preparada; ese es el objetivo: estar preparada. Pero entonces llega el paciente temblando, y mi memoria tiembla con él.

- ¿Ves gente?- le pregunto.

-Sí- contesta- veo mucha gente.

-¿Por las noches?

-24 horas.

-¿Ahora les ves?

-Sí. Sí. Están aquí.

Miro a mi alrededor por defecto. La consulta es precaria. Dr. Ndung'u sonríe levemente. Dr. Fayez me observa con curiosidad.

-Me tocan el corazón- se queja el paciente- y entonces deja de latir. A veces incluso lo rompen.

-¿Te hablan?- Pregunto.

- Ellos no. Hablan otros en mi cabeza. Siempre. Siempre. 24 horas.

-¿Qué te dicen?

- Que me van a matar.

- Escúchame Peter- le digo- ahora yo estoy aquí y estás a salvo. ¿Me oyes? Estoy aquí y no van a hacerte nada.

Me mira y me cree. Joder. Me cree tanto, tan profundamente. Y yo me vuelvo valiente en su confianza y me prometo a mi misma que lucharé contra sus alucinaciones. Que dedicaré mis horas de sueño al DSM-IV TR y al CIE-10. Pero por la noche, ya en casa, sé que la lucha está perdida. Y sé que sólo puedo darle pastillas, y anestesiar su mente. Porque los fantasmas nunca mueren. Ójala sepa en su terror, al menos, que a mí me importa. Que el mundo está lleno de cobardes que hablan de locos y tarados. Pero para mí son bellos, y dignos y valientes. Y abriría su mente para limpiarla de todo mal. Y abriría la mía para darles un poco de mi paz. 

4.- Tengo fe en los niños y en los enfermos. No sé en qué me convierte eso. Mis ojos han adquirido una excesiva tolerancia a la primavera. Pero mi piel no. Todavía no. Aún es pronto. Aún soy joven.

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