Tuesday, 12 November 2013

Powerless

 1. - When I saw Beatrice again, she knelt on a bunch of chicken shit and said: God is among us. -Do you want to pray, Beatrice?- I asked her. And she closed her eyes and began a prayer in Swahili. She finished it by pleading: forgive me, forgive me, forgive me.- Why do you plead for forgiveness?- I wanted to know. -Because I smell bad- she replied.

On her bedside table was a Bible and a bottle of changa'a.

Sebastian, her 10 year old son, watched from a corner. When there is no money for food the boy drinks alcohol, which at least has calories and awakens the mind, says his mother. Because he doesn't go to school, and something has to energize him. A stomach, if it is not full, is not a stomach, it is a tombstone.

Beatrice has begun a treatment of Thiamine, Diazepam and oral salts. I got a message from her brother informing me that she has gotten up to cook. Thank God, he said. No, no, not thanks to God. Thanks to benzodiazepines and pharmaceutical companies and Disney World and the guy who made the Lion King. Because if I had not seen the Lion King it would not have crossed my mind to come to Kenya. No, no, God has not sent me here. I am not a blessing. I am a girl made of the same flesh as chickens and goats and cows. And with the same destiny: a sketchy disease and into the grave. For life to eat me.

2.- I've seen Peter again. The Largactil and the Modecate have no effect on him. His brain is rotten from so much dope and it tolerates everything. -Peter, remember that when I'm with you you don't see anyone nor hear anyone- I say. And he relaxes momentarily. He sobs. A trickle of white drool slides down the right corner of his mouth. -They are scratching my stomach, they are scratching my stomach- he says quietly between sobs. I think that he's going to vomit, and I place myself on his right, just in case. He doesn't vomit. His demons quickly move on to stroke his heart to stop it. -Look at me, Peter- I ask. He looks at me. -They are watching you through my eyes, they are watching you right now- he informs me. -And they say that they are going to kill us. His speech of a madman is the ultimate expression of beauty. It is so true what he says that I cringe and shake my head as if denying that gaze, shaking out the fear like fleas.

3.
- At night I think of them and imagine them alone and terrified. I understand the hospital doctors praying in shouts: silence is full of anxieties that ferment bit by bit, and they go along filling the digestive apparatus with problems that omeprazole does not cure.

4.- I am powerless, I am afraid, and this is not a poem. This is shit that I throw at you to see if splashes on you and you look at me. But then I get tired and think what for? If it starts and ends in the same place no matter how many airplanes we catch: in our own flesh. That's why love is so hopeless; when one loves it seems that one is consumed in another land, but no: love is water and thirst is rapidly satisfied. And the river is consumed and becomes sky. And then sea. And then kisses.


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1.- Cuando volví a ver a Beatrice, se arrodilló en un montón de mierda de gallina y dijo: Dios está entre nosotros. -¿Quieres rezar, Beatrice?- le pregunté. Y ella cerró los ojos y empezó una oración en swahili. Termino suplicando: perdóname, perdóname, perdóname. -¿Por qué pides perdón?- quise saber. – Porque huelo mal- contestó.
 

En su mesilla de noche había una Biblia y una botella de Changa’a.

Sebastian, su hijo de 10 años observaba todo desde un rincón. Cuando no hay dinero para comida el niño toma alcohol, que al menos tiene calorías y le despierta la mente, dice su madre.  Porque no va al colegio y algo tendrá que activarle. Un estómago si no está lleno no es un estómago, es una lápida.

Beatrice ha empezado un tratamiento a base de Tiamina, Diazepan y sales orales. He recibido un mensaje de su hermano en el que me informaba de que se ha levantado a cocinar. Gracias a Dios, ha dicho. No, no, gracias a Dios no. Gracias a las benzodiacepinas y a las empresas farmaceúticas y a Disneyword y al tipo que hizo el Rey León. Porque si yo no hubiera visto el Rey León no se me habría pasado por la cabeza venir a Kenia. Que no, que no, que a mí Dios no me ha mandado aquí. No soy una bendición. Soy una chica hecha de la misma carne que los pollos y las cabras y las vacas. Y con el mismo destino: una enfermedad chunga y al hoyo. A que me coma la vida.

2.- He vuelto a ver a Peter. El Lagartil y el Modecate no le hacen ningún efecto. Su cerebro está podrido de tanta droga y lo tolera todo. –Peter, recuerda que cuando estoy contigo no ves a nadie ni oyes a nadie- le digo. Y se relaja momentáneamente. Solloza. Un hilillo de baba blanca le resbala por la comisura derecha. –Me arañan el estómago, me arañan el estómago- dice quedamente entre sollozos. Pienso que va a vomitar y me sitúo a su derecha, por si acaso. No vomita. Sus demonios pasan rápidamente a acariciarle el corazón para parárselo.

Mírame Peter- le pido. Me mira. –Ellos te están mirando a través de mis ojos, te están mirando ahora mismo- me informa. –Y dicen que nos van a matar. Su lenguaje de loco es la máxima expresión de la belleza. Es tan verdad lo que dice que me estremezco y    sacudo la cabeza como negando esa mirada, sacudiéndome el miedo como si fueran pulgas.

3.- Por las noches pienso en ellos y les imagino solos y aterrados. Entiendo que los Doctores del hospital recen a gritos: el silencio está poblado de angustias que fermentan poco a poco, y van poblando el aparato de digestivo de problemas que el omeprazol no cura.

4.- Soy impotente, tengo miedo y esto no es un poema. Esto es mierda que te lanzo para ver si te salpica y me miras. Pero luego me canso y pienso para qué. Si se empieza y se acaba en un mismo lugar por muchos aviones que cojamos: en nuestra propia carne. Por eso el amor es tan irremediable; cuando se ama parece que uno se consume en otra tierra, pero no: el amor es agua y la sed se sacia rápido. Y el río se consume y se vuelve cielo. Y luego mar. Y luego besos.

1 comment:

  1. Y luego más besos. Y más vida. Y más horror. Y más esperanza.
    Y los niños recortando corazones de papel.

    Te abrazo y te beso

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