Thursday, 14 August 2014

Estoy a salvo

Paso el día mirándome en los ojos de una yegua blanca, sintiendo que es la misma materia la que nos llena, la misma piel, el mismo hambre, las mismas enfermedades probables creciendo en nuestra sangre.

Las dos nos estremecemos con el silencio, no nos han entrenado para lo heroico, tampoco para la libertad. Sin embargo escapamos siempre. Ser libre es ese hilillo de sangre que nos ata al dolor. Así que sangramos. Ser libre es esa incomodidad que se prende de la espina dorsal y crece como un cáncer sucio, plagado de errores y arrepentimientos. Así que fallamos.

Soy animal, no una chica.

He escapado. Estoy a salvo.

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