Wednesday, 6 May 2015

Debajo de esta sonrisa yace un idioma dormido,
con el que solía prender fuego al amor y a los dioses.
Debajo de mis costillas de inmigrante
me enferma un no saber digerir esta leche, este pan, tantas personas heridas.
Debajo de mi falda hay un templo
donde le rezo al amor que se vaya para siempre,
río abajo,
para no ser nunca tú o nosotros.
Ya sólo yo. Sólo lejos. Sólo sola.




2 comments:

  1. ni con otros deberíamos de dejar de ser "yo sola", pero luego, por otro lado, ni los templos ni las costillas ni tan siquiera la sonrisa suelen existir por un "yo sola".

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  2. sí, yo también vivo con esa indigestión y esas ganas de huir sólo lejos y sola.

    un abrazo!

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