Monday, 25 January 2016

Un tipo de la Inteligencia Somalí, al que una bomba le destrozó el brazo, me preguntó por el día en que nací.

-Naciste en Ramadán -dijo.

Yo asentí.

-Naciste un martes -dijo.

Asentí otra vez.

-El día en el que te llevas dos pizzas al precio de una -afirmó.

Después me enseñó su muñón, porque sí, vanagloriándose de la herida. Especulando con la herida. Endiosando la supervivencia. El flolklore de la guerra es un vicio; yo llevo una bala reventada colgada en el cuello. Se la enseño. Apestamos a espejismos. Somos piltrafas. Somos elegidos. Somos las costillas de un mundo que se compone de tres bombas, unos cuantos muertos, miedo, olvido, cinco bombas, heridos, miedo, olvido. En medio del caos un poco de sexo, pizza y cerveza. Y una pastilla para dormir, por favor. Y una muerte rápida, gracias.



2 comments:

  1. Religión, sexo, comida y guerras. Eso es todo, entre tanto, la vanagloria del sobrevivir. ¿Fue un martes y trece o sólo martes?

    Quería comentar en la entrada de arriba, pero me he quedado tan sin palabras y tú con tanta razón en el silencio y la derrota, que no puedo hacer otra cosa más que respetarlo.

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    1. Fue un martes y 11. Casi casi 13. Gracias por tus palabras, es un honor tenerte por aquí :)

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